Bueno, mucha plancha por aquí, después de un par de semanas de vacaciones dándole cera al asunto. 400 horas de partida, nivel 73. Historia principal acabada y metido de lleno en Dawnguard. Vamos por partes.
En desacuerdo con mi amigo
lacri que me dijo que la historia principal le habia dejado frío. A mí me ha encantado. Ya sabemos que los juego de Bethesda no se caracterizan por poner una gran carga de emotividad en sus historias, y esta no es una excepción, pero, joer, está muy chulo el tramo final:
Volamos a lomos de un dragón, vamos a Sovenjgard o como se escriba (el Cielo de los nórdicos, vamos), hablamos con los grandes héoes de los que nos han hablado durante todo el juego (Ysgramor, Tiber Septim, etc).
Y por supuesto, la lucha final contra Alduin... no sé, ya digo, no te pone los pelos como escarpias como Mass Effect, por ejemplo, pero a mí me pareció muy épico y muy currado, mucho mejor que el final de Oblivion, sin ir más lejos
En cuanto a Dawnguard, aún ando enfrascado con ello, pero de momento me está gustando bastante, y creo que por duración y posibilidades, bien vale los 20 eurazos que cuesta. Es más largo y con más contenido que muchos juegos completos que se ven por ahí.
Sin entrar en muchos detalles de la historia, contar que tiene una trama principal bastatnte bien elaborada, que puede hacerse desde el bando de los vampiros o desde el bando de los "cazavampiros", los Guardianes del Alba del título. La historia en sí no cambia mucho, y simplemente, las misiones y la trama es la misma, solo que trabajando para un bando o para otro. Así, en ambos casos pues, por ejemplo, te mandarán a una cueva a rescatar a un Monje Polilla, si vas con los vampiros lo tendrán retenido los Guardianes del Alba, si vas con estos, lo tendrásn secuestrado los vampiros.
Donde sí cambia totalmente el bando que elijas en en las misiones secunadarias, muy numerosas y variadas, y aquí sí, totalmente diferentes en un bado o en otro. Y también muy diferentes ciertas nuevas mejoras.
Los vampiros tienen perros de presa y nuevas armaduras, además de pociones de Sangre, por si tu hambre aumenta en mitad de la nada y no tienes a nadie a quien morderle el cuello, mientras que los Guardianes del Alba tienen nuevas armaduras tanto pesadas como ligeras, nuevas armas como las ballestas, y nuevos animales como perros Huski y trolls con armadura, que podemos llevar a modo de aguerridas "mascotas".
Todo muy currado y muy bien diferenciado. Mientras que los vampiros funcionan más como una familia o un grupo de amigos, que te piden "favores", los Guardianes del Alba son como un gremio hecho y derecho, donde hay que currar para ascender en el escalafón.
También tenemos ahora nuevos poderes tanto de vampiro como de hombre-lobo, con su propio árbol de habilidades, que, al margen del progreso de nivel del juego, sólo aumenta cuando estamos "transformados" y devoramos cadáveres (los hombres-lobo) o chupamos sangre (los vampiros), y de hecho, este nuevo árbol de habilidades sólo podemos verlo cuando estamos transformados, ya que no aparece junto a las habilidades normales.
Habiendo probado ambos bandos y ambas "maldiciones" (gracias a mi señora, guardiana del Alba y mujer-lobo, yo vampiro y con los vampiros), decir que todo está muy equilibrado, y si ser hombre-lobo ya molaba antes, ahora mucho más. Y si ser vampiro antes era un poco "rollete" (sólo chupar cuellos para que no te aumentara demasiado el vampirismo y fueran todos a por tí), ahora mola muchísimo, con su propia transformacion en un ser espantosamente atractiuvo y con unos poderes cojonudos. Por supuesto, cuando no te transformas, sigues siendo un vampiro normal, como era antes en el juego.
Como grata sorpresa, además de todo esto, decir que, además de numerosas nuevas mazmorras que añade el juego para las misiones tanto principal como secundarias, hay una nueva área a la que accederemos a mitad, más o menos, de la historia principal, y aunque, no, no es Shivering Islands, sí que es muy grande y podemos recorrerla a voluntad, con sus propias misioncillas secundarias, lo pongo en spolier y si no quereis arruinar la grata sorpresa que yo me llevé, no clikeis:
¡Es un plano de Oblivion! Sí señor, al que accedemos por un portón de Oblivion hecho y derecho.
Bueno, pues estas son mis impresiones de mis últimas horazas de juego de esta maravilla llamada Skyrim a la que, afortunadamente, siempre puedo volver porque aun me queda mucho, mucho por hacer.
EDITO: Se me han olvidado otras novedades importantes que trae la expansión. Una, que ahora hay un nuevo personaje en el Gremio de Ladrones de Riften que, si quieres, te puede cambiar el rostro. Volvemos al editor tras un pago de 1000 monedas de oro y, excepto raza y género, puedes cambiarte por completo, siempre que quieras y pagues. Un buen extra, la verdad, porque después de 400 horas de partida, ya me apetecía un afeitado y un corte de pelo, al menos.
El otro extra es que ahora en las fraguas podemos fabricar, por un lado, armas de hueso de dragón, muy buenas, y por otro, en todas las categorías, por fin podemos fabricar flechas, ya sean de acero, élficas, de ébano, en fin de todo tipo. Algo que se echaba en falta, la verdad, se acabó ir rapiñeando flechas por ahí, ¡a fabricar las que más te gusten!